Sesión de cine: The Walk

Anoche estuve en el cine y vi una película que me impactó: The Walk.
Narra la historia de un funambulista que se propone caminar sobre un cable tensado entre las dos torres gemelas.
¡Atención, SPOILER!
Hay varios elementos de la historia que me impactan por su similitud con mis propias metas:
La soberbia: Cuando el protagonista consigue que su maestro acepte entrenarlo, transita por la cuerda con maestría pero pierde el equilibrio justo antes de llegar al final y se salva por poco. El maestro, que le cobra por todos los consejos, le regala por primera vez uno: “Los funambulistas que se matan lo hacen siempre al final de la cuerda. Que estés a punto de llegar no quiere decir que hayas llegado.”
Esto me hace reflexionar sobre la diferencia que hay entre el esfuerzo y atención que invierto en ciertos proyectos de cuando los comienzo a cuando los estoy finalizando.Aldo Funambulista
2. Soñarlo e ir a por ello sin distraerse: Desde que el chico se plantea su objetivo, toda acción que realiza está enfocada a lograrlo. Hace una evaluación objetiva de su situación en el momento. ¿Qué tiene? Tiene la capacidad de andar por un cable a 80 metros de altura. ¿Qué le falta? Conocimientos para colocar el cable con seguridad. Cómplices que le ayuden a colarse en las torres y montar el escenario. Dinero para financiar la jugada… Y una vez identificadas las carencias, se pone en cuerpo y alma a subsanarlas. Hay una escena situada en el día anterior a “el golpe” (la fecha clave), en la que está repasando el plan con todos los cómplices. Vigila cada uno de los movimientos, acciones, prevenciones, etc… que ha de realizar cada uno de los miembros. Repasa el plan 20 veces. Es decir, crea en su mente con todo lujo de detalles lo que ha de convertirse en realidad. No se le ocurre parar a ver una película o echar un polvo. El objetivo lo es todo. Ya habrá tiempo después de esparcirse.
En mi caso me veo muy identificado con esta forma de funcionar. Creo en mi mente, controlo variables, busco la forma de suplir mis carencias de conocimiento y de recursos. Todo movido por la fuerza de mi objetivo, que en mi caso es poner mi creatividad al servicio del mundo para tratar de despertar cuantas más mentes mejor. Pero viendo lo que simboliza este personaje, es decir, el arquetipo del héroe, noto como mi determinación fluctúa más de lo que desearía. Hay veces que la pereza mental me invade y me distraigo con trivialidades que me desvían del rumbo. Me ha ayudado verlo para centrarme más.
En definitiva, recomiendo esta película. Además de ser muy entretenida, servirá como impulso a todo aquel que tenga un sueño y pretenda alcanzarlo.

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